—¿Cuándo se ha visto a un puto bioquímico analizando el fondo cósmico de microondas? ¡Nunca! ¡Jamás en la vida! Ya sólo falta que nos envíen al seleccionador nacional de fútbol para que dirija los encuentros —había dicho el doctor Blázquez con sorna cuando la asamblea de sabios, valorando los desconcertantes análisis recibidos por el interferómetro de El Roque, creyó necesaria la incorporación de un bioquímico al proyecto.
|
![]() |
